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ANTROPOMETRÍA Y DISFUNCIÓN ERECTIL EN EL CICLISMO

En los últimos años ha habido un gran aumento de la práctica del ciclismo tanto en el área recreativa como profesional, y su popularidad sigue en aumento (duatlón, triatlón, btt...). Sin embargo, sigue existiendo un tratamiento tradicional en la selección de la bicicleta, sus componentes y más importante aún, el ajuste de las medidas de la bicicleta en relación a las características del individuo. Debido a esto, se asocian múltiples lesiones a la práctica del ciclismo, dentro de las más comunes se encuentran aquellas relacionadas con el sistema genital, lo cual no debería sorprender mucho tomando en cuenta que el área perineal es la que soporta el mayor porcentaje de peso del ciclista (Toth,McNeil y Feasby, 2005; Asplund et al., 2007). Debido a la anatomía del cuerpo humano y la biomecánica del ciclismo, la región correspondiente al perineo y las tuberosidades isquiáticas reciben la mayor parte de la presión de los miembros superiores del cuerpo, a pesar del amortiguamiento y protección que brinda el glúteo mayor y los tejidos adyacentes a la zona perineal (Asplund et al., 2007). En esta zona se encuentran varias estructuras vasculares y nerviosas, encargadas de la rigación e inervación de la piel y músculos del perineo, pene y clítoris, específicamente el nervio pudendo (Moore y Agur, 2003).

Un estudio publicado en el Journal of Medicine and Science of Physical Activity and Sport, desarrollado por Mora, L. y Moncada, J; con propósito de determinar la asociación entre variables antropométricas de ciclistas con síntomas relacionados a la disfunción eréctil y compresión de los nervios pudendos y ulnar, llegó a la conclusión que no existen relaciones significativas entre variables antropométricas y síntomas relacionados con la disfunción eréctil en este grupo de atletas estudiados. 
Ni un alto volumen de kilómetros o tiempo puede relacionarse con esta patología. Sin embargo si existe una relación entre la técnica de pedaleo, la posición sobre la bicicleta y el dolor o adormecimiento de la zona genital, con posibilidad de provocar a largo plazo graves problemas como la disfunción eréctil en el hombre. Es aquí donde la ergonomía adquiere un papel importante, la adaptación del la bicicleta al ciclista y no viceversa. 
Tras un minucioso análisis biomecánico y antropométrico podemos determinar cual es el ajuste optimo de la bicicleta, que material se ajusta a nuestras necesidades (sillín, bielas, manillar...) y corregir errores en la técnica de pedaleo. No solo conseguiremos aumentar el rendimiento, sino evitar graves lesiones o patologías como la disfunción eréctil.

Daniel Gómez

Ldo. Ciencias de la actividad física y el deporte

BCAAs Y DEPORTES DE LARGA DURACIÓN

En los deportes de larga duración los hidratos de carbono y las grasas son las principales fuentes de energía, pero no debemos olvidar que entre 1% a 6 % de la energía consumida procede de los BCCAs (Branched-Chain Amino Acids o aminoácidos ramificados: leucina, valina isoleucina) ya sea de forma directa o indirecta (gluconeogenésis). El incremento de su oxidación, como sustrato energético, depende de la intensidad del ejercicio, dieta previa, depleción de glucógeno y la duración de la actividad deportiva.

¿Por qué ha aumentado el interés por esta ayuda ergogénica?
Se piensa que durante el periodo de recuperación en los deportes de larga duración los BCAAs poseen efectos anabólicos en el músculo esquelético, favoreciendo la recuperación y minimizando el daño muscular. Algunos estudios destacan la Leucina como el aminoácido responsable de aumentar la síntesis proteica post ejercicio (Miller, 2011). Desde el punto de vista del rendimiento deportivo, los BCAAs ingresan directamente como acetil-CoA, por lo que no produce lactato. En este sentido podría disminuir la producción de lactato. Recordemos que el umbral del lactato (Umbral anaeróbico, zona de transición aeróbica-anaeróbica) se considera como un indicador de la capacidad en el ejercicio de resistencia.
Otro aspecto importante es que reduce la proteolisis, el daño muscular. Esto se puede observar analizando la concentración de Creatinquinasa (Ck) y lactato deshidrogenasa (LDH), que son las enzimas relacionadas con la destrucción miofibrilar.

Basándonos en una revisión bibliográfica donde se analizan 14 artículos diferentes relacionados con la suplementación de BCAAs en humanos, se llega a las siguientes conclusiones sobre el daño muscular, rendimiento deportivo, fatiga central, respuesta anabólica en recuperación y sistema inmunológico:

- Daño muscular: la suplementación de BCAAs aporta efectos positivos en la disminución del daño muscular post ejercicio, siendo la leucina la que mayor efecto puede tener en la recuperación y síntesis proteica.

- Fatiga Central: los BCAAs pueden actuar como un neurotransmisor, siendo una de sus funciones la disminución de la fatiga. Son numerosos los estudios que demuestran una menor percepción del esfuerzo cuando se ingiere BCAAs antes del ejercicio (Greer, 2011)

- Sistema inmunológico: los efectos en el aumento de los niveles de glutamina en sangre, estimulación de Interleucina 2 (IL 2), Interleucina 4 (IL 4), e y.interferón-y. ayudarían al sistema inmune post ejercicio.

- Percepción subjetiva del esfuerzo: es menor con la toma previa de BCAAs aunque no muestra diferencias en el tiempo límite, ni en rendimiento en competición.

Respecto a las dosis no existe consenso, pero parece ser que la relación entre BCAAs debe ser 2-3/1/1. Además se establece una ingesta límite segura de 550 mg/kg de leucina. Aunque las dosis deben ser ajustadas de forma individual en función de las particularidades de cada deportista.

Daniel Gómez
Lic. Ciencias de la Actividad Física y el Deporte.

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